Devocional para hoy

22 de Julio

La Alimentación del Rebaño

Y llegaron... hasta el oriente del valle, buscando pastos para sus ganados. Y hallaron gruesos y buenos pastos, y tierra ancha y espaciosa, quieta y reposada. (1 Crónicas 4:39-40).

La Palabra de Dios es verdadera filosofía, verdadera ciencia. Las opiniones humanas y la predicación sensacional valen muy poco. Los que están imbuidos de la Palabra, la enseñarán de la misma manera sencilla en que Cristo la enseñó. El mayor Maestro del mundo usaba el lenguaje más sencillo y los símbolos más claros.

El Señor invita a sus pastores a apacentar el rebaño con alimento puro. Quiere que le presenten la verdad en su sencillez. Cuando se haga fielmente esta obra, muchos se convencerán y convertirán por el poder del Espíritu Santo. Se necesitan maestros de Biblia que se acerquen a los inconversos, que busquen a las ovejas perdidas, que hagan trabajo personal, que den instrucciones claras y definidas.

No expresen nunca sentimientos de duda. La enseñanza de Cristo era siempre de naturaleza positiva. Con tono de seguridad, dad un mensaje afirmativo. Ensalzad cada vez más al Hombre del Calvario; hay poder en la exaltación de la cruz de Cristo.

Es privilegio del estudiante tener ideas claras y exactas acerca de las verdades de la Palabra, a fin de que esté preparado para presentarlas a otras mentes. Debe estar arraigado y fundamentado en la fe. Los estudiantes deben ser inducidos a pensar por sí mismos, a ver la fuerza de la verdad por sí mismos, y pronunciar cada palabra con corazón lleno de amor y ternura. Grabad en sus mentes las verdades vitales de la Biblia. Dejadles repetirlas en su propio lenguaje, a fin de estar seguros de que las comprenden claramente. Cuidemos de que cada punto se grabe en la mente. Esto puede ser un proceso lento, pero tiene diez veces más valor que el pasar rápidamente sobre asuntos importantes sin darles la debida consideración. No basta que el alumno crea la verdad por sí mismo. Debe ser inducido a presentarla claramente en sus propias palabras, para que sea evidente que ve la fuerza de la lección y hace su aplicación.

No olvides nunca que la mayor enseñanza que se ha de impartir y aprender es la lección de colaboración con Cristo en la obra de salvar almas. La educación que se ha de obtener por escudriñar las Escrituras es un conocimiento experimental del plan de la salvación. Una educación tal restaurará la imagen de Dios en el alma. Fortalecerá la mente contra la tentación, y hará al estudiante idóneo para llegar a ser obrero con Cristo en su misión de misericordia para el mundo. Lo hará miembro de la familia celestial, lo preparará para compartir la herencia de los santos en luz. La Biblia viene a ser un libro de texto como Dios quiso que fuera, Libro que da conceptos claros a los que se esfuerzan por comprender sus grandes y gloriosas verdades. Se derrama en ella un raudal de luz.